viernes, 18 de enero de 2013

Con dos gramos de depresión

Mi sangre llora la ausencia,
absenta recorre mis venas,
vomitando en el crudo asfalto,
agonizo expulsando las penas.

Semáforos ya monótonos,
el nido de la ciudad me aburre,
y el ciego con la muerte distante,
mientras entono un himno misógino.

Solo es cierto que la morgue se acerca,
yo me rio con las pupilas dilatadas,
de aquellas voces que gritan extasiadas:
¡ la vida huele a mierda!.

Ya lo dijo Herman Hesse,
el sufrimiento es vida, compañero,
obetivo "Leaving Las Vegas"es,
morir borracho y follando espero.

La conciencia de clase me salva del abismo,
sábanas roídas me arropan cada noche,
Suite Soprano, cada fragmento en coche,
no se trata de ser sucio, sí de realismo.

La gente viene y va, como la embriaguez,
solo quedan las resacas dolorosas,
la vida es llanto, la vida es espina, la vida es rosa,
se me caerá el corazón por causa del estrés.

¡ Cirrosis ven a mí! te rezo más cada día,
el bolsillo no ayuda, ¡ viva la melancolía!
Grito con dos gramos de depresión en polvo blanco,
aullando al cielo cuando el sol salía.

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