jueves, 15 de noviembre de 2012

Alfonso Moraleja Juárez: "Europa es una gran mentira"


Alfonso Moraleja Juárez (Madrid, 1964) es doctor en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid con su libro Baltasar Gracián: forma política y contenido ético (1999). Es además fundador y director de la revista Cuaderno Gris. En la actualidad trabaja como profesor de Filosofía en centros de educación secundaria. La producción intelectual de Alfonso Moraleja comienza, como él mismo cuenta, en 1987, "cuando un grupo de estudiantes de la UAM, con una gran ingenuidad directamente proporcional a su desmedida ilusión, decidieron fundar una revista". Hasta la actualidad, se han publicado en Cuaderno Gris cinco monográficos dedicados al estudio de la obra de importantes filósofos y de corrientes filosóficas. A nivel individual se puede distinguir dos orientaciones en su obra: Aquellas obras dedicadas al estudio de pensadores contemporáneos, tales como Nietzsche y Sartre; y las obras dedicadas al pensamiento de Gracián. En definitiva, Alfonso Moraleja mezcla el mundo académico de la teoría filosófica con el mundo de la educación, abriendo las puertas del mundo del pensamiento tanto a jóvenes estudiantes como a personas más entendidas en la materia.


¿Cómo ve el panorama político de España?

(Suspira). Lamentablemente, el panorama político, al haber una mayoría absoluta en el Parlamento, digamos que lo veo complicado, en el sentido de que las decisiones gubernamentales dependen de unas decisiones de partido, y esto hace que no haya auténticamente diálogo, que no haya discusión de ideas. Por otra parte, hoy en día la política está subordinada absolutamente a la cuestión económica. En parte, ojalá las decisiones estuvieran subordinadas a decisiones comunitarias, pero esta crisis ha puesto de manifiesto una cosa: Europa es una gran mentira. Lo que era la Unión Europea no era ni siquiera la Unión Económica Europea. Siendo optimistas, es posible que esta crisis también signifique en el futuro una mayor unión de Europa. Para colmo de todo esto, los problemas del nacionalismo afloran también en estos tiempos de crisis, apoyados en los problemas económicos. La solución sería una Europa realmente más unida, federal, pero más unida; y yo creo que en este sentido si se está haciendo algo, pero es lamentable que las cosas se hagan por los perjuicios que conllevan lo contrario.


Entonces, ¿está a favor de que los países más afectados por la crisis económica continúen en la Unión Europea?

Absolutamente. Creo que la vuelta a moneda propia significaría una gran devaluación de ésta, y aumentaría la crisis de cada país. En este sentido ya no hay paso atrás, pero si me gustaría que la velocidad de la reconstrucción de Europa fuese mayor.

¿Qué opina sobre los movimientos sociales como el 15M o el 25S?

Que la derecha descalifique estos movimientos muestra que realmente no le gustan. Por otra parte, yo creo que estos movimientos son un termómetro estupendo que mide la insatisfacción de la población, y no solo de la población joven, sino también de parados, trabajadores, del sector público… de toda la sociedad en general. Yo creo que tiene su sentido y que es un termómetro del daño que se hace en estos sectores. Pero también hay que recordar una cosa, y es que, aunque no nos guste, y presuponiendo que la democracia es el sistema de gobierno menos malo, en España se votó al Partido Popular de forma mayoritaria; y esto debemos de reconocerlo. Esto es comprometedor y choca con estos movimientos que cuestionan la legalidad política del gobierno. A mi juicio, el Partido Popular tiene toda la legitimidad del mundo. Creo en la democracia, a pesar de sus debilidades.

¿Qué opina acerca de las actuaciones policiales en las manifestaciones?

(Se lo piensa mucho). Yo creo realmente que la autoridad policial cumple una función imprescindible, y ésta tiene que ser cumplida. Dicho esto, hay que ser consciente de que su trabajo es francamente duro y desagradable, pero también es verdad que como toda autoridad tiene unos límites delimitados de acción. En el caso de que se sobrepasen esos límites, las personas que las sobrepasan deben ser sancionadas siempre y cuando se demuestre el error policial. La autoridad policial tiene unas órdenes determinadas y tienen que cumplirlas. Las personas deben entender que son los mecanismos que cumplen dichas órdenes. Por decirlo de una forma mucho más clara: si la policía dice que los manifestantes deben disolverse veo ingenuo a oponerse a estas órdenes; y si te opones, tienes que saber que puedes ser objetos de la violencia de la policía, que en última instancia ejerce su monopolio. Creo que es más pertinente cuestionar a los políticos que dan las consignas a la policía que a ésta última.

¿Qué opina de la sociedad capitalista actual?

Creo que, a pesar de sonar a conservadurismo, lamentablemente tampoco hay vuelta atrás con respecto a otro tipo de posibilidades lejos del capitalismo. Lo que sí que es verdad es que puede haber distintos tipos de capitalismo; podemos tener un capitalismo salvaje o un capitalismo que otros han llamado "capitalismo amable". ¿Cómo sería éste último capitalismo? Pues existiría un mercado, pero por ejemplo, podría haber en Europa ciertos mecanismos que dictaran los límites de este mercado. Este "capitalismo amable" permitiría que siguiera estando en manos del Estado ciertas cuestiones básicas y sociales, como la educación o la sanidad. Aún así, creo que si pudiéramos lograrlo en un futuro cercano, se alejaría tanto del capitalismo salvaje que muchos podrían etiquetarlo y denominarlo de otra forma.

¿Y acerca de la sociedad consumista?

Yo aquí creo que el gran antídoto contra esto es algo mucho más individual: la educación, la formación. Una buena formación de la persona puede (como soy profesor soy optimista) luchar contra el consumismo. Pero la educación tiene que llegar a más, tiene que ser más fuerte y eficiente. Surge también aquí un problema relacionado con las tecnologías a las que antes nos hemos referido. Y es que las generaciones actuales necesitan una formación como creo que ninguna generación anterior necesitaba; en el sentido en que las capacidades de engañar hoy en día al espectador han crecido exponencialmente con las nuevas tecnologías. La única forma de frenar esa capacidad de engaño es mediante una buena formación de la persona.

¿Qué opina acerca de la postmodernidad y el postmodernismo?

Si por postmodernismo entendemos que la sociedad no tiene valores o el relativismo cultural absoluto, estoy totalmente en contra. Tampoco creo en verdades absolutas, pero si considero que tenemos que llegar a acuerdos entre nosotros más allá de la mera convencionalidad. Debemos buscar esa verdad, a pesar de que curiosamente la verdad tal vez no exista. Es posible que la verdad sea un pasillo en el que abrimos puertas sin darnos cuenta de que es un pasillo circular en el que no percibimos su curvatura. Pero aún así creo que el ser humano se realiza en, precisamente, la búsqueda de unos principios fundamentales. La postmodernidad, al considerar que ese pasillo tal vez no conduzca a nada, desemboca en una especie de quietismo, en una especie de "todo vale", y llega a considerar el pensamiento como algo estrictamente individual. Los griegos tenían una palabra perfecta para definir eso: idiótes. Los griegos llamaban idiotas a todas esas personas que no pretendían tener lazos e implicaciones con la comunidad; y yo creo que el postmodernismo cae precisamente en eso.

¿Cree que las generaciones jóvenes podrán mantener un futuro sostenible en todos los sentidos?

Aquí se da una paradoja. Yo no creo que cualquier tiempo pasado fue mejor, en absoluto. Hay generaciones y generaciones. Como optimista y profesor que soy, me dedico a la educación porque quiero y espero que generaciones venideras puedan hacer las cosas mejor. Ahora bien, si vemos el estado general del mundo, la verdad es que no hay muchos argumentos para ser verdaderamente optimistas. Independientemente de la crisis actual, realmente hay muchos mundos dentro de este mundo; y nosotros somos grandes privilegiados comparando nuestra situación con otros entornos. ¿Las diferencias van a más, van a menos?, pues yo creo que la crisis lo que ha hecho ha sido aumentar la diferencia entre poblaciones. Así que, realmente no hay muchos argumentos para poder ser optimistas.

¿Qué opina acerca de la globalización?

La globalización, como casi todo, tiene su parte buena, pero también tiene su parte no tan buena. Si la globalización supone que en cualquier parte del mundo, incluso en África, habrá un Burger King, estaría de acuerdo en el sentido de que al menos la población que hoy muere de hambre podrían comer. O si la globalización supone que cualquier persona puede acceder a las comunicaciones en defensa de las ideas, incluso en países de gran represión política, me parece bien. Pero si la globalización supone un mundo único y monocromático, no me gusta la globalización. La diversidad es un trascendental del ser, es algo absolutamente importantísimo a lo que no debemos renunciar. Es verdad que los Derechos Humanos hablan de la "familia humana", pero esta expresión es tan bella como ingenua. Si las distintas sociedades fueran capaces de hablar entre ellas y llegar a acuerdos mínimos, esa globalización tendría sin duda efectos muy positivos. Pero me temo que la globalización no tiene que ver con una globalización de ideas y discursos, sino que será la universalización de los mercados y de la manipulación, lo que supone y supondrá grandes problemas. Por eso hay que ir despacio para ver los distintos efectos de la misma, dado que, a pesar de lo que se dice, afortunadamente todavía no existe una globalización total.

¿Qué opina de los medios de comunicación?

Los medios de comunicación tienen un papel no importante, sino capital. Es más, los medios son los buenos o los malos de la película, ya no son meros mensajeros, por eso su papel es tan portante. No tengo una visión demasiado positiva de los periodistas. Creo que en al periodismo siempre le ha faltado formación, pienso que los mejores periodistas son aquellos que han obtenido formación en otros niveles y que después se han dedicado al periodismo. Es difícil encontrar periodistas puros que hayan aumentado su formación, sus criterios y competencia para ser después grandes figuras del periodismo. El periodista, por otra parte, está en ocasiones asociado a compañías y empresas que tienen un gran poder. Por eso la figura del periodista intrépido, paladín de la verdad, que es capaz de llevar sus ideales hasta el final, es una figura casi en desuso, porque el periodista depende de una nómina y del ideario de intenciones de su empresa. Si a esto añadimos que un gran número de periodistas se dedican al mundo del corazón, perdón, quiero decir al de las vísceras, la reputación del periodismo no es evidentemente la que debería de ser. ¿Hay alguna salida para todo esto? Si pensamos en el gran poder que tienen determinados grupos empresariales (Prisa por ejemplo) para seleccionar, canalizar y dirigir las noticias, me temo que las soluciones parecen difíciles. Ejemplos radicales de esta cuestión sería el caso italiano. Berlusconi tenía a su disposición más del 70% de los medios de comunicación de su país. Las posibilidades de crítica al poder están muy debilitadas, y es donde creo que los periodistas tenéis una misión imprescindible, una labor de choque, de erosión. Tomando el mito de la caverna de Platón, yo creo que hoy en día nuestra caverna es la caverna televisiva e informativa. Muchas personas interpretan su vida por lo que pasa en la televisión. No estoy en contra de la televisión, pero cuando se convierte en el nuevo "sanctum sanctorum", estamos perdidos.

¿Qué opina acerca de Twitter, y en general, de las redes sociales?

Es una de las ventajas de las actuales telecomunicaciones, pero también el problema de Twitter es la veracidad de las informaciones. Hoy en día las informaciones se valoran por la rapidez mucho más que por la veracidad. Es como buscar una información en Internet: detrás de un libro hay una persona que se responsabiliza, pero en Internet esto no se garantiza. Hay otra cosa importante, la información siempre es una selección de la información; la información que se da debe ser interpretada al igual que toda aquella información que no se transmite, hay que pensar sobre todo aquello que no se selecciona, porque es posible que pueda ser más interesante por no querer decirse. Por otra parte, las redes sociales, tan vinculadas a la población joven que parecen una prolongación de su propio ser, tienen que ser cuestionadas por los propios jóvenes.

¿Crees que un futuro óptimo se construye retomando ideas del pasado?

Sin duda alguna. Somos pasado y estamos viviendo una parte del pasado. Yo creo que si lo pensamos seriamente, desde el punto de vista biológico, la separación que hay entre nosotros, los Homo sapiens sapiens y el Homo sapiens es enorme en comparación con la historia de las civilizaciones. Desde el punto de vista cultural, estamos casi en la infancia de la humanidad, y qué decir si lo comparamos con el punto de vista geológico o cosmológico. Pero esta infancia de la cultura humana también tiene que ver con la formas de vida del ser humano actual. Un ejemplo, seguramente Homero o Sócrates se sorprenderían mucho de nuestras ciudades, de nuestra tecnologías, de las formas de producción; pero creo que, en buena medida, los hombres actuales seguimos sintiendo y emocionándonos de la misma manera que los antiguos griegos. En este sentido, el conocimiento de las tradiciones culturales enriquece lo que somos y lo que hacemos.

Está muy de moda decir que no hay valores. ¿Qué opina acerca de esto?

Yo creo que sí ha valores, es más, no se puede dejar de tener valores. La creencia de que no hay valores es un valor. Pero es verdad que existe un problema en relación a los valores, que es el problema del relativismo. Por decirlo de una forma más clara, el problema está en que actualmente los valores que más fuertemente impregnan nuestra forma de vida son los valores prácticos, utilitaristas. Estos valores han subordinando a todos los demás valores. Y de ahí esa especie de relativismo en el cual todo vale, pero todo vale en cuanto valga para algo útil o práctico, o que cumpla unas necesidades determinadas. Un ejemplo referido a Europa: si la clase política, y lamentablemente la clase política existe como tal, llega a crear una Europa más unida será porque han luchado ideológicamente contra los valores utilitaristas. Tal vez es exagerado decir que estamos en una Tercera Guerra Mundial, una guerra en la que las nuevas armas son financieras y tecnológicas, pero sin duda, las nuevas prácticas están produciendo un número inmenso de víctimas.

¿Cree que esta crisis moral es peor que una crisis económica?

Aquí es difícil ver cuál es el efecto y cuál la causa. La crisis económica ha potenciado la crisis de valores, y viceversa. Si realmente estas medidas que se están tomando en Europa se hubieran hecho con antelación, el sistema financiero no hubiera provocado esta crisis. Pero lo que está claro es que una crisis económica, tal y como se vive actualmente, conlleva unos determinados valores. Sin duda, la crisis económica ha significado una crisis de valores, pero la crisis de valores es más la causa que el efecto de dicha crisis.

¿Qué opina de los pensadores mediáticos, "Rock Star", como Slavoj Zizek o Giovanni Sartori?

Eso es una cuestión problemática. A veces se dice que el intelectual debe comprometerse, debe dar un paso hacia delante, debe hablar. Pero en cuanto esto sucede, se dice que estamos frente a un nuevo "rock star", un nuevo fenómeno de masas. Es complicado que lo que digas llegue a una gran parte de la población sin convertirte en una figura de culto. Esto es una cuestión del propio mercado. El mercado lo que hace es desacralizar y desautorizar lo que puede estar en contra de él. Está bien que estos intelectuales den un paso hacia delante, es más, me gustaría que en España ciertos intelectuales dijesen de una forma clara y evidente qué piensan. El problema es que muchos de estos intelectuales no saben medir hasta donde tienen que llegar. No quiero decir nombres, pero es verdad que ha habido intelectuales que han sido críticos con el sistema y han acabado en "Las tardes con Terelu". Es decir, se han aprovechado del mismo sistema que atacaban.

No hay comentarios:

Publicar un comentario