domingo, 19 de agosto de 2012

Es una debacle, es belleza.

- Joder, tengo demasiadas ganas de escribir algo, pero no estoy motivado. Es paradójico, porque el día que no tenga ganas de mover un dedo me vendrá a la mente una idea perfecta, de esas que dices... ¡Eureka!

-¿Tienes ganas de escribir pero no estás motivado?, ¿ entonces qué quieres escribir?

- No lo tengo muy claro; quiero escribir algo, pero no tengo motivación para escribir algo decente... Es algo curioso el proceso de buscar ideas, siempre aparecen cuando más triste o cabreado estoy, cuando el nihilismo invade cuerpo y mente, cuando lo que menos te apetece es abrir el ordenador y escribir lo que estás sintiendo. En esos momentos es cuando siempre escribo mis mejores textos.

- ¡Aaaah! Eres un artista auténtico.

- Pues yo lo veo penoso eso de que la inspiración venga de momentos de mierda. Porque claro, quieres escribir, y en cierto modo buscas esos momentos de mierda; pero por otro lado, nadie busca momentos de mierda, nadie busca la autodestrucción interior. Es todo una debacle.

- A todos los creadores les asalta la inspiración en momentos malos. Esos momentos malos son la belleza, la belleza surge de lo oscuro, de lo feo.

- Creo que tengo algo sobre lo que escribir, y es tu culpa.

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